En la última década, un grupo de
jugadores dominicanos se han alzado hacia la cima entre los antesalistas más
destacados de las Grandes Ligas.
Cuando se habla de la calidad de hombres como Manny Machado de San Diego Padres, Rafael Devers de Boston Red Sox y José Ramírez de Cleveland Guardians, se habla de parte de la
élite de su posición en todos los sentidos de la palabra.
Son tres de los hombres que siempre están compitiendo por
premiaciones a final de año, tienden a estar entre los líderes en múltiples departamentos
ofensivos o defensivos cada año desde que llegaron a MLB. Sin embargo y con la precisión de un reloj
suizo, como popularmente se dice, 2023 ha planteado dificultades en lo ofensivo
para los tres jugadores, quienes se encuentran lejos de cualquier liderato y no
se encuentran produciendo con la efectividad de siempre.
El caso de Manny
Machado es el que particularmente más llama la
atención. Iniciemos diciendo que tuvo un viaje a la lista de lesionados por
primera vez desde 2014, lo que limitó su actuación por varios juegos, pero
antes de eso, el “Ministro” venía arrastrando el bate y ha
continuado desde su regreso.
En 45 partidos tiene un bajo promedio de .230 con OPS de .646,
apenas ha disparado cinco vuelacercas y tiene 19 remolcadas, sosteniendo un
OPS+ de tan solo 82, el peor de su carrera. Sin embargo, esos números reflejan
la realidad que atraviesan los San Diego Padres a
nivel ofensivo, uno de los equipos que menos ha podido batear en términos
generales.
José
Ramírez mantiene promedios aceptables, pero considerablemente
por debajo de lo que ha mostrado en 11 años en Grandes Ligas.
Su promedio de bateo de .260 es el más bajo que ha tenido desde 2015 y su pobre
OPS de .760 junto a seis vuelacercas y 30 remolcadas en 57 partidos.
Al
igual que Machado, “La Para” es reflejo
de lo que su ecosistema está haciendo en estos momentos. Los Guardians son decimosegundos en hits
en la Liga Americana y están entre los
cinco peores equipos en porcentaje de embasarse (OBP), slugging (SLG), OPS,
bases totales y últimos en cuadrangulares. A esto se le debe sumar que según
indicó el propio pelotero, aún sufre secuelas de una cirugía que se realizó a
final del año pasado.
Rafael Devers es el caso más peculiar de los tres, debido a que a diferencia de Ramírez y de Machado, los Red Sox son una de las mejores ofensivas de la liga. Los “patirrojos” son terceros en OBP, SLG, OPS y carreras anotadas, cuartos en hits y promedio de bateo y quintos en bases por bolas.
Sin embargo, Rafael Devers apenas batea para .241 con
OPS de .774 en 58 partidos. A pesar de sus 13 jonrones y sus 49 remolcadas, el
dominicano no ha podido levantar sus números entrando al tercer mes de campaña
y mucho tiene que ver con la gran cantidad de ponches que está recibiendo,
llevando 53 antes de llegar a la mitad del año, cerca del doble de los que
recibió en 141 juegos en 2022.
