
Dir. Ahora Noticia RD.
En la arena política, la
antipatía, prepotencia y soberbia son elementos venenosos que, lejos de
construir apoyo, generan rechazo y repudio por parte de la ciudadanía. La
actitud de ciertos políticos que exhiben estas características no solo refleja
una falta de entendimiento sobre la esencia del servicio público, sino que
también los posiciona como meros mercaderes de la política, más interesados en
su beneficio personal que en el bienestar de la sociedad.
Es crucial recordar que la
política genuina implica la habilidad de gestionar masas y fomentar liderazgos
verdaderos, no simplemente la búsqueda de votos a cualquier costo. El respeto
en la política no se impone, se construye y se gana a través de la
autenticidad, la empatía y la comprensión de las necesidades de la población.
A aquellos políticos que caen en
la trampa de la soberbia y la altanería, les advierto que el camino que eligen
puede llevarlos a la derrota. Creerse autosuficiente, despreciar la opinión
ajena y menospreciar a la ciudadanía, asi como llevar lo personal al plano
politico, puede tener consecuencias negativas, especialmente en tiempos en los
que la sociedad está más despierta, activa y menos tolerante con actitudes
arrogantes.
A los politicos de Barahona el recordatorio es claro: el sol
no calienta como ayer. Vivimos en una era en la que la información fluye
rápidamente, las personas están más informadas y por ende, más críticas. En
este contexto, la prepotencia solo sirve para distanciar a los ciudadanos y
generar un rechazo que puede traducirse en votos en contra. conoszco algunos
que por esa actitud estan condenados. ¿a que? conteste usted.
Aunque no lo creamos, la sociedad barahonera los tiene bien identificados y al final sabra que hacer con ellos.
Mientras tanto a los políticos que creen ser
todo y nada más, les insto a recordar que el verdadero poder está en la
conexión con la gente, en la escucha activa y en el servicio desinteresado. La
arrogancia solo lleva a la pérdida de adeptos y, eventualmente, a la derrota
electoral, por cada un voto que pierdas puede que para ti sea uno y no diez, como tambien puede ser que en ves de uno sean veinte.
En este proceso electoral, espero
que los políticos quienes claramente saben quienes son reflexionen sobre sus actitudes y reconozcan que el camino
hacia el liderazgo efectivo no se construye sobre la base de la imposicion o soberbia.
Después del 18 de febrero, espero que no tenga que decirles a muchos: "Te
lo dije, caíste por pendejo".

excelente hombre un ejemplo para la sociedad
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